El término quizás no sea el más apropiado, pero queremos garantizar que se entienda exactamente de lo que estamos hablando. Puesto que si decimos que nuestro país ya no es un país sub-desarrollado, si no en vías de desarrollo de pronto se nos suben los humos a la cabeza. Nos olvidamos de la enorme brecha: económica, política, social y de calidad de vida (bienestar) que nosotros aún tenemos frente a las economías más avanzadas.

Se supone que el rol primordial de todo Estado debe de ser el de garantizarle a sus conciudadanos unos niveles de bienestar, seguridad, protección y garantías civiles que le permitan tener una vida plena y satisfactoria. Todos sabemos que esto es un pensamiento utópico sobre todo en economías como la nuestra.


Este es un tema complejo para el cual indudablemente tenemos que promover varios encuentros de expertos en múltiples áreas (desarrollo institucional, curricular, infraestructuras, relación gobierno sector privado, competitividad, empoderamiento social) entre otras.

Sin embargo, atendiendo a esta misma realidad nos vamos a permitir dar ciertas pinceladas, de tal suerte que podamos provocar discusiones futuras mas acabadas. Pues entendemos que actualmente las cosas están cojas.

Nos parece que la primera pregunta que debieron plantearse las autoridades era lo que querían. Si construirse una casa nueva en un solar baldío (una reforma generalizada del Sector) o sencillamente un anexo a la vivienda existente (modificar lo que actualmente tenemos). Entendemos que dadas las condiciones actuales del Sistema Educativo Nacional, las características de infraestructura física, personal humano, sistemas de gestión y propuesta curricular tenemos que obligatoriamente esforzarnos por asumir el primer objetivo.

Asumiendo, de acuerdo a lo anunciado, que el sistema educativo nacional (Pre-Universitario) dispondrá de lo que la Ley General de Educación 66-97 le otorga como valor mínimo que sería un 4% del PIB, para el año 2013, este sector dispondrá de RD$99,000 millones de pesos.

Una vez resuelto el problema financiero, por lo menos hasta los niveles anteriormente mencionados (puesto que siempre pudiésemos lograr aun más con mayores recursos), debemos definir la agenda de acciones específicas a tomar.

Entendemos que para Renovar el Sistema Educativo Nacional y hacer de la Educación Dominicana una realidad que cumpla con altos estándares cualitativos, equidad y brinde a nuestros conciudadanos legítimas oportunidades de bienestar presente y futuro debemos de actuar sobre cinco (5) ejes fundamentales: infraestructura escolar, personal docente, currículo y modelos de aprendizaje, gestión del sistema y empoderamiento social.