Por: Daniel Mercado

Sosúa:- Como cada año desde sus inicios en el año 1987, miles de personas de diferentes partes del municipio y del país se dieron cita en el helipuerto del Batey, Sosúa para dedicar el primer día de este nuevo año 2018 a Dios.

Esta tradicional actividad que arriba a su 31 aniversario de manera ininterrumpida, nace en el año 1987 siendo alcalde de este municipio el señor Juan Arismendy Medina Acosta, quien meditaba en su despacho sobre que cada cosa tenia fecha en el calendario y ¿por qué no dedicar el primer día de cada año a Dios? De inmediato puso manos a la obra y conjuntamente con su Pastor Reyes Hernández Peña, sometió este sentir de Dios, al concejo municipal donde fue aprobado sin contratiempos por los honorables regidores de esa época, hasta le fecha.

El Día de Regocijo Cristiano es una actividad que congrega a más de siete mil personas cada año, los cuales reciben comida y cientos de miles de pesos en premios donados por la familia Medina Sosa, quienes desde la fecha trabajan de manera íntegra en la preparación de la actividad que sigue el próximo año.

Toda la comida servida, es preparada por la familia y hermanos en la fe que años tras años se dedican en cuerpo y alma y otros que con el tiempo se han venido sumando, a la multitudinaria actividad.

Este año la secretaria municipal Licenciada Elena Tavares y el suplente a Concejal Doctor José Mercedes Vallejo (Tito Sierra), dieron lectura a la resolución 01-2018 que declara el día primero de enero 2018, como día de regocijo cristiano en todo el municipio de Sosúa, el Doctor Mercedes Vallejo actuó en representación de la Concejal Ginette Vallejo Martínez actual presidente del Concejo Municipal quien se encuentra en licencia de maternidad.

En la parte de la adoración desfilaron en escena un constelación de adoradores de la talla de Radhames Reynoso, Omally Sierra, Los Embajadores del Rey, Doble Unción, Los Elegidos y el mensaje del culto matutino estuvo bajo la responsabilidad del evangelista Víctor Almonte en la tarde El Pastor Raty Martínez, quienes bendijeron al pueblo con la poderosa palabra de Dios.

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